lunes, 4 de abril de 2011

Marzo Difícil...

Las personas que regularmente siguen mi blog habrán notado que en el mes de marzo casi no escribí nada…. Suelo escribir sobre el día a día de ser madre, he tenido muchas satisfacciones y todos los días, al igual que muchas mamás, trato de hacer lo mejor para mi hijo, lo lleno de amor y cariño, he tratado de educarlo y ponerle límites, pero en ocasiones pasa que las cosas no son como uno quisiera…

Sí, hemos tenido complicaciones de salud, aunque eso parece ser que quedo en el pasado, pero las complicaciones que hemos tenido ahora también duelen… claro que no quiero un hijo enfermo, todos me dicen que es mejor que mi hijo sea travieso a que sea enfermizo, yo también lo creo así, sin embargo se siente muy feo tener un hijo que de repente sea rechazado por los demás…

Lo raro o extraño es que vivimos los polos opuestos, Leo es a la vez un niño muy querido, pero el mes pasado fue un niño un tanto rechazado… me he topado con padres de todos los tipos, mi Leo convive con varios niños del centro de educación temprana al que acudimos, en ocasiones los niños son envidiosos, quieren un juguete para ellos y no lo sueltan, la maestra nos insta a invitarlos a compartir, los papás solemos hacer eso, ayudarlos a que aprendan a compartir, los dejamos también que resuelvan poco a poco sus pequeños conflictos, los invitamos a que se den un abrazo, que se den una disculpa, etc., sin embargo no todos los papás somos iguales.

Suelo decir que la teoría es muy diferente a la práctica, nos podemos leer mil libros, podemos conocer muchas cosas, pero cuando vivimos algo es completamente diferente, no se siente lo mismo.

La teoría me dice “toma las cosas de quien vienen”, “no le des importancia a quien no lo merece”… y cosas por el estilo… también sé que las personas que quieren a mi hijo son más… sin embargo un día del mes de marzo paso que mi Leo fue tratado un poco mal por una abuelita de uno de sus compañeros, resulta que estando en clase, justo al inicio, Leo quería un juguete y otro pequeñito quería el mismo juguete, se lo quito de las manos a Leo y mi hijo lo empujo, yo fui y le dije déjaselo Leo, el juguete es de todos, la abuelita no dijo nada, pero a partir de ese momento alejaba todo el tiempo a mi hijo de su lado, como si Leo tuviera alguna enfermedad contagiosa y no quisiera contagiar a ese pequeño…lo peor fue que Leo sigue mucho a este niño para jugar, y el niño también, pero ella lo alejaba, sentí muy feo, al final cuando Leo salió corriendo de la clase para ir al patio de juegos, esta abuelita ya se encontraba sentada con su nieto parado enfrente medio estorbando el paso, yo iba atrás de Leo pero no me vio, entonces escuche que le dijo a su nieto, “aléjate de ese niño que es muy… “, en ese momento alzó la vista y me vio, sólo atino a decir “es muy especial”, torció la boca y se volteó, me sentí muy triste y ya sé que no debo darle importancia a eso, después pensé, claro que mi hijo es especial, es único, al igual que su nieto y todos los demás niños, pero no le dije nada, me enojé también, agradecí que Leo no entienda o no sienta lo que pasa por la cabeza y el corazón de esas personas, pero la verdad la tristeza lleno mi mes… en el siguiente post les contaré de otras acciones que me han entristecido…

Muchas gracias por leer, les mando como siempre un beso.