viernes, 3 de junio de 2011

Niños que son niños.

El titulo de esta entrada podría parecer ridícula para algunos, los niños claro que son niños, el problema es cuando nosotros como "adultos responsables e inteligentes" nos empeñamos en que dejen de serlo muy pronto, claro que no lo hacemos todos, en lo personal he de confesar que lo hice en un principio y en mi afán por querer ver "moderno" a mi hijo le compramos mucha ropa que parece ropa de adulto en chiquito, o mínimo de adolescente, admito ante ustedes que me encanta vestir a mi hijo como un adulto pequeño, la ropita me vuelve loca e imaginarlo vestido igual que mi esposo me provoca un placer difícil de explicar, tal vez imposible, sin embargo cada día voy notando el deseo de mi hijo por vestir con ropa de sus personajes favoritos, sobre todo los que ve en las películas que le gustan, claro que tiene algunas, sin embargo mi preferencia por otro tipo de ropa es evidente, tan pero tan evidente que cuando hice la mesa de regalos para nuestro baby shower sólo incluí de este tipo de ropa, además de cobijas y sabanas lisas, nada colorido o con algún tipo de estampado, nada de niño, todo más bien muy serio, incluso cuando una muy querida amiga mía llego con 3 coloridas cobijas de regalo me sentí mal porque no había seguido mis indicaciones de regalos, sin embargo hace unos días mi Leito vio las cobijas y sobra decir que le encantaron. Así son los niños, les encantan las cosas de colores, vibrantes y con luces. Así que esas cobijas ahora forman parte del cuarto de mi hijo, claro ahora están guardadas por el tremendo calor, pero en invierno serán sus fieles compañeras. 

Algunas personas tal vez podrán justificarse diciendo que esa es la ropa que les gusta a sus hijos, pero claro, si nosotros así los enseñamos y ellos ven en nosotros un gran ejemplo, así que obvio nos harán caso, empezarán a oír la música que nosotros oímos, tal vez nunca escuchen música de niños, esto sólo por mencionar algunos ejemplos de como las cosas que hacemos hacen que nuestros hijos dejen de ser niños para convertirse poco a poco en adultos pequeños y no es que sea una mojigata o que me escandalice, pero hay que dejar que los niños sean niños en su tiempo, ya después crecerán. 

Además esto de querer que los niños sean como adultos pequeñitos va más allá de la ropa que usan o las cobijas con que se tapan, la música que escuchan y los juegos que juegan, es también el querer que nuestros hijos se vuelvan autosuficientes, que tengan una seguridad increíble, que tengan muchas responsabilidades, con confianza, etc., etc., los llevamos a ser adultos chiquitos y nos olvidamos de que son niños, de que nos necesitan, necesitan nuestra guía, nuestro amor y nuestros brazos, en algún momento de mi vida conocí a una persona que todo el tiempo presumía de la habilidad de su hijo para comprender todo, desde el mismo momento en que nació, cualquier indicación que le daba su bebé le obedecía, vamos hasta si decía que tenía que despertarse temprano, su bebé se despertaba más temprano, si tenían que despertarse tarde, de igual manera, hablaba todo el tiempo de la inteligencia de su hijo y de lo que hacía para que así fuera, también confieso que al principio lo intentamos, pero después decidimos guiarnos por nuestro instinto de mamá y nuestro instinto de papá, y entonces dejamos de insistir en hacer un adulto chiquito. 

Sinceramente he cometido errores, todos los días se aprende algo nuevo y si mi hijo fuera a nacer mañana ahora haría las cosas de diferente forma, esa es mi experiencia, ya no quiero un adulto chiquito en casa, ahora quiero un niño, con sus gritos por la mañana, con sus risas y sus berrinches, aunque claro esos no los quiero tanto, pero también comprendo que son parte del proceso de educación y son parte del aprendizaje mutuo, espero que ustedes no hayan cometido los mismos errores y si no que aprendan algo de los míos, mi papá siempre me decía que debemos ser inteligentes para aprender de nuestros propios errores y que algunos tenemos la capacidad de ser sabios al aprender de los errores de los demás. Ya tengo iniciados dos entradas y por ahí debo un premio, les adelanto que una de las entradas es sobre las pequeñas-grandes responsabilidades que damos a nuestros pequeñitos. 

Gracias por leer, saludos a todos y un beso.