lunes, 12 de marzo de 2012

No más verduras!!!

Tristemente eso es lo que parece gritar mi hijo, recuerdo que estaba encantada con la forma en que mi hijo había aceptado las verduras y la manera en que las comía, hasta me sentía orgullosa de gritar a los cuatro vientos que mi hijo amaba mi sopa de verduras, eso si nunca ha gustado de las verduras crudas, no lo hizo antes y no lo hace ahora. 

Su amor por la sopa de verduras duro muy poco, ahora no la quiere, la escupe e incluso la lleva a su boca y después a llegado a vomitar, en ocasiones he pensado que él mismo se provoca el vomito para que su mamá no le insista en comer esa sopa (al menos eso me dice todo mundo, que ya me tomo la medida, etc.), efectivamente llegue a pensar que mi pequeño finge su agonía con las verduras a fin de irse a comer otra cosa, porque eso si, tiene preferencia por comer algunas cosas que no entiendo, como el huevo revuelto, lo adora, cada que tiene hambre quiere un huevo, pero obviamente su mamá no lo quiere llenar de huevo, así que intenta darle otros alimentos, en general no hay tanta queja, se come un buen trozo de pescado, le encanta el pollo, le gustan las tortillas de maíz, come espagueti y otras pastas, con las frutas tampoco tenemos mucho problema, pero las verduras no las quiere, ni en caldo, ni fritas, ni al vapor, ni con mantequilla, ni con sal y limón, ni con nada... Bueno eso creía yo, que con nada, pero hay una forma en que ha aceptado las verduras, si, cómo no se me había ocurrido antes, verduras con huevo. 

Al principio me costo creerlo, pero lo intente, probé un huevo revuelto con una papa rallada, tipo tortilla española y la devoro, después huevo con zanahoria rallada y también se acabo, ahora ya intente huevo con calabaza rallada, huevo con germen de alfalfa, y también son de su agrado, no he logrado que coma huevos con chicharos, ni huevos con ejotes, pero seguiré experimentando y ya les platicaré como nos va en esta nueva aventura de huevos con verduras. Aunque además de los huevos con algunas verduras he probado algunos otros experimentos que parecen estar funcionando bien. Estos son unos ejemplos:


Simplemente hacer una cara feliz con ketchup en su plato de huevos con jamón.



En vista de su gusto por el pollo le preparo una ensalada de pollo deshebrado con zanahoria rallada, algo de mayonesa, la mostaza que le encanta y arroz.


El pescado se lo doy acompañado de algunas de sus frutas favoritas, como no le gustan las ensaladas crudas de verduras se lo acompaño con frutas.


Este es un omelet de calabaza con caldillo de jitomate que se lo devora, eso si el queso oaxaca derretido es para mi porque él no quiere el queso en ninguna de sus formas.


Ya sé que los niños tienen etapas y que un día les gusta una cosa y al siguiente cambian de opinión, pero uno como mamá quiere que sus hijos estén bien alimentados y claro que les gusten y disfruten las verduras, por el momento ya encontré una forma en que coma algunas verduras. 

Espero que siga funcionando y que poco a poco las siga aceptando y les encuentre el gusto, muchas gracias por leer, como siempre les mando un beso.